Acoso judicial de su ex por revisar el WhatsApp de su hija de 9 años

Un juzgado de Pontevedra avala a un padre denunciado por su ex por revisar el WhatsApp de su hija de 9 años

La madre denunció que su ex revisó las conversaciones de esta niña y lo intentó sin éxito con el otro hijo. Las relaciones entre padres separados o divorciados que comparten la patria potestad de sus hijos pueden resultar complicadas y derivar en cruces de acusaciones y discusiones, más difíciles todavía con la irrupción de las nuevas tecnologías y la generación del uso de nuevas aplicaciones móviles por parte de los menores. Una de esas desavenencias acaba de llegar al juzgado en Pontevedra y ha dado lugar a un fallo que sienta las bases sobre la necesidad de que los progenitores vigilen los dispositivos usados por sus hijos.

En este caso, una madre denunció al padre de sus hijos menores por leerles las conversaciones de WhatsApp al entender que había cometido un delito de descubrimiento y revelación de secretos, pero el juzgado dio al traste con sus pretensiones, no considera que el padre haya cometido ninguna infracción e incluso avala su actuación. La cuestión es ¿que tipo de madre hace algo así? y ¿que tipo de relación busca en su hija con su padre? ¿está capacitada una madre así para criar y educar a su hija?

La madre de los menores que a su entender entonces considera que una niña de 9 años debe tener secretos para su padre en conversaciones de whatsaap, presentó una denuncia después de que sus hijos le contasen que, cuando estaban con su padre, éste los metió en una habitación y estuvo repasando con ellos las conversaciones del móvil de la niña menor, de 9 años. Intentó hacer lo mismo con los del hijo mayor -igualmente menor de edad-, pero el smartphone tenía contraseña, se la pidió y el niño se negó.

El juez de primera instancia que revisó el caso decidió su sobreseimiento provisional, pero la madre no quedó satisfecha con la decisión judicial, de modo que recurrió en segunda estancia. Finalmente, llegó a la Audiencia Provincial de Pontevedra, que dio carpetazo definitivo a las pretensiones de la madre con un auto de dos páginas contra el que ya no cabe recurso alguno.

Necesaria vigilancia de los padres

La resolución de la magistrada María del Rosario Cimadevila Cea, de la Sección Segunda de la Audiencia de Pontevedra, sostiene que el padre denunciado comparte la patria potestad de sus hijos menores y, por tanto, “tiene la obligación”, conforme al artículo 154 del Código Civil, de “velar por ellos, educarles y procurarles una formación integral”. El fallo sostiene que el desarrollo de las redes sociales y de aplicaciones como WhatsApp “requiere atención y vigilancia de los progenitores para preservar la indemnidad de los menores”.

 

En el presente caso, la magistrada considera que no se reúnen los requisitos del delito de descubrimiento y revelación de secretos porque no puede decirse que el padre se apoderare sin consentimiento de la hija menor de sus conversaciones de WhatsApp, por el hecho de repasar con ella determinadas conversaciones. Desde nuestro blog nos preguntamos por la educación que una madre así poseedora de la custodia puede dar a sus hijos… ¿Acaso entonces la madre considera que la niña de 9 años debe tener secretos para sus padres?

Además, concluye que tampoco puede decirse que las conversaciones revisadas “merecieran la calificación de dato reservado”, tal y como recoge el Código Penal para este tipo penal, ni que la hija no quisiera que el padre conociera el contenido de esa conversación o que su objetivo al revisar los chats fuesen descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de la menor.

Al igual que todos nos solidarizamos con las victimas de malos tratos y condenamos duramente este tipo de agresiones, no debemos de dejar de condenar comportamientos como el de esta madre que antepone las ganas de dañar a su ex al beneficio de los menores, sosteniendo incluso afirmaciones que deberían poner en entredicho sus facultades para ser la que tenga la guarda custodia. No obstante la actual ley da por sentado que la madre siempre es buena madre y pone el foco en el padre que parece que debe demostrar sus virtudes ante un sistema inútil que no suele velar con eficacia por el bienestar de los niños.

El acoso por una ex  ya  de por si puede causar estrés, tristeza y frustración en el destinatario. Cuando el acoso viene de una madre o un padre de sus hijos, los niños pueden ser fácilmente atrapados en el fuego cruzado. Jueces y fiscales debería establecer medidas para este tipo de sucesos ya que por desgracia se suelen usar asuntos como malos tratos por mujeres sin escrúpulos para obtener custodias, reducciones de régimen de visitas… y al final solo hay unas victimas realmente indefensas que son los niños

Con una ley de custodia compartida este tipo de cosas se podrían minimizar ya que ambos progenitores estarían en un plano de igualdad.

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